La vida actual es compleja, agobiante, requiere de muchas herramientas para no morir en el intento. Las excesivas horas de trabajo, asociadas a exigentes requerimientos de productividad por parte de las empresas y sistemas de comunicación que nos bombardean de información, entre otras cosas, muchas veces no nos dejan el tiempo y ganas suficientes para que la calidad de nuestra vida sea satisfactoria y por sobre todo sostenibles en el tiempo. Pasamos poco tiempo y de mala calidad con nuestras familias, lo mismo sucede con las hrs de sueño, la alimentación y los hábitos como realizar deporte, y todo esto lo aceptamos muchas veces pensando en que de esta forma estamos siendo o seremos más “exitosos” y que obtendremos grandes recompensas económicas y sociales por ello. Sin Embargo, gran parte de nosotros, interiormente nos imaginamos una vida diferente a esa, en donde tenemos tiempo para nuestras necesidades personales, desarrollamos nuestros potenciales, cumplimos nuestros sueños, compartimos tiempo y calidad familiar y somos felices. ¿Entonces qué es lo que nos hace hacer lo contrario a lo que realmente queremos? no existe solo una razón, pues gran parte se asocia a la influencia del sistema en el que vivimos, en donde nos enseñan que el éxito se relaciona con el dinero y con el crecimiento profesional dentro de las empresas, entre otras cosas.

Pero refiriéndonos a nuestra propia responsabilidad sobre esta situación, ¿cómo podemos enfrentarla? ¿qué herramientas nos permiten tomar mejores decisiones? ¿cómo evitar cavar constantemente nuestra propia tumba?

Tomar conciencia de nuestra situación (lo que quiero versus lo que tengo, lo que debería hacer para obtener lo que quiero versus lo que hago), es una de las principales entradas para comenzar a generar cambios positivos y para ello, entonces se hace necesario respondernos a algunas preguntas que nos ayuden a reflexionar. ¿Es mi vida actual como la quiero? ¿Qué es lo que me motiva de mi trabajo actual? ¿Cuáles son mis sueños y que hago actualmente para cumplirlos? ¿Existe un equilibrio en los diferentes ámbitos de mi vida? ¿Estoy conforme con la vida que llevo? ¿Qué cosas me ayudarían a tener una vida más satisfactoria?, etc.

Pero, responder a las preguntas y tomar conciencia, debe ser acompañado de tomar acciones, de planificar los cambios, de salir de nuestra zona de confort, de seguir nuestros ideales y no los que el resto de enfrentarnos a nuestros miedos, mejorar nuestras vidas requiere de tomar las riendas de ella, de dejar de culpar al resto por lo que nos pasa y entender que la mayor parte depende de nosotros mismos.

El autoconocimiento, encontrar nuestras motivaciones y dirigir nuestras acciones hacia ellas, te ayudaran a seguir el camino coherente, sostenible y satisfactorio. Por otro lado, seguir el camino incoherente, solo te llevara a seguir cavando tu propia tumba.